Cuando se remueve la tierra, se remueve también la memoria. A lo largo de los últimos veinte años, coincidiendo con las exhumaciones que comenzaron a realizarse en fosas comunes, fotógrafos y fotógrafas han empezado a dar voz a una memoria silenciada que otras generaciones no han podido o no han querido expresar. A pesar de no haber vivido la Guerra Civil en primera persona, la herencia de un pasado traumático resuena como un eco en sus cuerpos. Y es que sus miradas se construyen desde cierto vacío —el de los incómodos silencios familiares, la desmemoria institucionalizada o la ausencia de referentes— y cierta distancia —la de ser los limpios y las limpias que han crecido en democracia—. Pero los ecos vibran. Vibran y afloren en sus fotografies.
- 11 de mayo a 9 de julio 2023 – Museu de Belles Arts de Castelló
- 13 de mayo a 13 de octubre 2024 – Castell de Montjüic.